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Correo de lectores: Raul Cohen y un relato maravilloso

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Tefilá y Comunidad:

Qué raro me resulta escribir estas palabras, ni siquiera sé qué me hace sentarme y empezar pero siento la necesidad de explicar un sentimiento.
Porque, Tefilá y Comunidad, ¿Algo pasó para que yo quiera escribir sobre esto?
Pienso que mejor es describir primero y después explicar mi sentimiento.
Un viernes como casi todos me preparé para ir al templo para el Kabalat, estaba bien, tal vez sentía un poco más de cansancio que lo habitual, pero ya llegaba el fin de semana, podía descansar.

Empezamos y de pronto me sentí un poco ahogado, salí y no se me pasaba, pero ahí había un médico que estaba realizando su Tefilá, un miembro de la Comunidad; lo llamé por señas y vino enseguida, me atendió y me mandó urgente a la clínica donde me esperaba gente del equipo que trabaja con él. Me hicieron un análisis y quedé internado; al otro día ya estaba en mi casa, pero el Doctor me pidió otros análisis que derivaron en una intervención.
No digo el nombre del Doctor porque, conociendo su modestia y su hombría de bien, estaría desvalorizando su accionar, pero a quien me lo pregunte privadamente se lo diré con mucho placer.

Esta es la descripción; ahora la explicación de mi sentimiento:

¿Qué me hubiera pasado si el Doctor y yo no hubiéramos decidido ir al Kabalat Shabat y realizar Tefilá?
¿Qué me hubiera pasado si yo no perteneciera a la Comunidad?

Seguramente no tenemos la respuesta a estos interrogantes, pero me vienen algunos recuerdos de frases de mis abuelos (zl), cuando algo pasaba y me decían: "haga Tefilá", "rece que Hashem lo cuida".
¿Será verdad? Cada uno tiene su respuesta, lo que yo sé es que estaba en el lugar justo en el momento justo.

Cuando pienso en Comunidad, recuerdo una frase de un Premio Nobel judío, Ely Wissel, cuando dijo: "Un judío solo es un judío en peligro".

Gracias Doctor, a usted la Tefilá lo puso en mi camino, y gracias Comunidad, ustedes no me dejaron solo ni un momento.
Y a la hora de los agradecimientos no puedo dejar pasar a mi querida Lili y su familia que me acompañaron y mimaron siempre. También a mis hijos que siempre estuvieron a mi lado.

¡Qué lindo seria que podamos valorar lo importante de la TEFILÁ y de la COMUNIDAD sin que tengamos que asustarnos por algo!

Muchas Gracias,

Raúl Cohen