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Lo que puede y no puede hacer la Tefilá por nosotros

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Comentario de la lectura de la Torá para el séptimo día de Pesaj, por el seminarista Dr. Gabriel Pristzker, de la Kehilá de Córdoba, Argentina

La lectura de la Torá para el séptimo día de Pesaj (este año, viernes 29 de abril) nos enseña acerca de la separación de las aguas, “Kriát Iám Suf” en idioma rabínico, que permitieron, finalmente, la tan ansiada liberación del yugo y el peligro egipcio para nuestros antepasados. Es sabido que allí, en el medio del mar, hombres, mujeres, ancianos y niños prorrumpieron en “Tefilá”, en una canción litúrgica que es conocida como “Shiráat HaIám”. Sin embargo, esta demostración de gratitud hecha canción no fue la única según nos enseña el midrash. De hecho hubo 1 antes y 9 canciones después:

  1. Adam recitó la primera Shirá en el Gan Eden: Mizmor Shir LeIóm HaShabat.
  2. Shirat Haiám.
  3. Canción de alabanza por “Beér Miriám”, el pozo de agua que, en merito a Miriam, acompañaba al Pueblo Judío por el desierto en su trayectoria a la Tierra de Israel (Parashát Jukat).
  4. “Shirát Haazinu”, el día de la muerte Moshé.
  5. La canción que Ioshúa cantó cuando el sol se detuvo en “Guivón” para que su ejército pudiera vencer a los emoritas.
  6. El canto que Dvóra y Barak cantaron cuando derrotaron al general canaanita Siserá.
  7. Cuando Jana dio a luz a Shmuel luego de muchos años de ser estéril cantó una “shirá”: “Shirat Janá”.
  8. “David HaMelej”, el Rey David, compuso una shirá al final de sus días agradeciendo a Dios de la salvación de todos sus enemigos.
  9. “Shlomó HaMelej”, el Rey Salomón compuso Shir Ha Shirim, el Cantar de los Cantares.
  10. La Shirá que será cantada al arribar la era mesiánica: “Shir Jadash”.

La primera dimensión a la que nos acerca la tefilá es, como pueden ver, la gratitud.

Pero…

En esa misma circunstancia con la que abríamos estas líneas Moshé reza frente al mar y Dios le dice: “Ma titzák alai, davér el Bnei Israel vaisáu”. En una traducción libre sería: “Moshé, además de rezar, hacé que el Pueblo de Israel camine, que avance”, que traslade al Pueblo hacia el mar y que coloque el bastón sobre las aguas para que se abran.

Es decir: a la fe y a la tefilá hay que agregarle la ACCION.

Sin olvidar que…

“En cuanto a la tefilá, no podemos rezar pidiéndole a Dios algo que está dentro de nuestras facultades para evitarnos el trabajo de hacerlo.

No podemos rogarte simplemente, oh Dios, que termines las guerras;

Sabemos que creaste el mundo de tal modo que el hombre debe encontrar su propio camino hacia la paz dentro de sí mismo y con su vecino.

No podemos rogarte simplemente, oh Dios, que termines con el hambre;

Ya no has dado los recursos con los que se alimentaria todo el mundo si solo los usáramos con sabiduría.

No podemos rogarte simplemente, oh Dios, que destierres los prejuicios;

Ya nos has dado ojos con lo que veríamos lo bueno en todos los hombres si solo los usáramos correctamente.

No podemos rogarte simplemente, oh Dios, que termines con la desesperación;

Ya no has dado el poder de derrumbar y reconstruir los barrios pobres y dar esperanzas si solo usáramos nuestro poder con justicia.

No podemos rogarte simplemente, oh Dios, que termines con las enfermedades;

Ya nos has dado una mente clara con la cual buscar las curas y remedios, si solo las usáramos en forma constructiva.

Por lo tanto te rogamos, oh Dios, nos des la fuerza, determinación y voluntad para hacer en lugar de solo rezar, para hacer en lugar de solo desear.»

(Del libro “Cuando la gente buena sufre”, H.Kushner)

Hacer Tefilá tiene que ver, también, con reconocer los límites de esta.

¿Y entonces? Hay respuesta a nuestras canciones litúrgicas-tefilot. Yo siento que si:

Si al terminar de hacer Tefilá te sentís con más fe y con más coraje, entonces se puede decir que tu Tefilá fue respondida.

¡Jag Pesaj Kasher Vesameaj!
Seminarista Dr. Gabriel Pristzker
Kehilá de Córdoba, Argentina

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