);

CUARENTENA, COPA, BOLSILLO Y ENOJO

0

Compartimos el artículo publicado por nuestro rabino Marcelo Polakoff en la edición del 2 de junio de 2020 del períodico «La Voz del Interior»

________________________________________

Según el Talmud, una voluminosa obra que recoge siglos de sabiduría judía, a una persona se la puede reconocer por tres cosas: “kosó, kisó, kaasó”. Este juego de palabras hebreas se traduce como “copa, bolsillo y enojo”.

¿A qué se refieren estos sabios de antaño? ¿Y qué tienen para enseñarnos –si es que acaso pueden– en este pandémico contexto?

Empecemos por la copa.

No se trata de un triunfo deportivo, sino más bien de una humilde y sencilla copa, símbolo del vino y –en consecuencia– de cualquier tipo de tentación a través de la cual sea dable conocer a un prójimo. Es que para conocer a alguien en serio, hay que verlo en relación con aquello que no le resulta fácil manejar, aquello que puede convertirlo en adicto.

La pregunta sería si uno puede ser capaz de manejar las copas o son ellas las que lo manejan a uno… Un buen elemento para dar inicio a este triplete de sentidos.

Si ya despejamos las dudas en cuanto a aquel primer motivo, nos toca ahora el bolsillo.

La actitud en torno de las posesiones es otro de los indicadores que nuestros maestros nos señalan a la hora de descifrar la verdadera identidad de nuestros vecinos vitales. ¿La generosidad es su práctica cotidiana, o precisamente lo contrario?

El profundo carácter de cada quien también se refleja en el modo en el que nos conducimos con los bolsillos: o se abren a menudo, o están cosidos…

Por último, el enojo. Para clausurar este pequeño trío, nada mejor que entender que para entender a alguien más vale verlo enojado, porque cuando las papas no pelan, todos somos santitos. El asunto es cuando la temperatura se torna peligrosa. Y allí quedamos expuestos tal cual somos.

Pues he aquí que esta cuarentena tan prolongada nos viene tentando peligrosamente para salir a encontrarnos con aquellos a quienes necesitamos abrazar, nos viene lastimando el bolsillo a todos y –por si fuera poco– nos impulsa a actitudes temerarias de bronca y de ira.

Sirvan entonces estos párrafos para impulsar la moderación en aquellos tres planos: para que podamos perseverar en el distanciamiento a pesar de las tentaciones, para que podamos ahondar la solidaridad a pesar de las penurias, y para que podamos abonar la calma a pesar de las furias.

Que nadie termine desconocido. Así terminaremos mejor con la pandemia.

Rabino Marcelo Polakoff

Fuente: La Voz del Interior

No hay comentarios

Abrir chat
1
¡Hola! ¡Si querés recibir las noticias en tu celular hacé click acá y suscribite!
Powered by