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GRANDES Y JÓVENES EMPRENDEDORES: DAMIÁN JABLONKA

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Seguramente habrán visto el “Food Truck” estacionado en los grandes eventos comunitarios del último año… Y, por supuesto, nadie se quedó sin probar los exquisitos “Falafel” que ofrece “Jarif”, un emprendimiento creado por Damián Jablonka, a quien entrevistamos esta semana para nuestra sección “Grandes y jóvenes emprendedores de la Kehilá de Córdoba”…

¿Cómo surgió la idea del “Foodtruck” y qué necesitaste para poner en marcha el proyecto?

«Hace ya casi un año que empezamos con esta aventura de tener un foodtruck, (Camión de comidas); es algo nuevo dentro de la sociedad, ya que acá en Córdoba estamos acostumbrados sólo a los carros de choripanes; los foodtrucks traen a la ciudad una nueva propuesta gastronómica, donde podés encontrar una gran variedad de comidas. El proyecto surgió después de varias situaciones de “coincidencias”, ya que tenía ganas de iniciarme en la gastronomía, y por un llamado de un familiar motivándome, y brindándome su apoyo incondicional dio comienzo a esta idea. Ese fue el puntapié inicial para arrancar y sacarme todos los miedos, tanto con ese apoyo, el de mi esposa Gaby, el de mi familia, amigos, y, conjuntamente con mi cuñado Maxi, ¡pusimos primera! A la hora de definir qué tipo de comidas íbamos a hacer, nos inclinamos por la “callejera de medio oriente”, la que nos trae reminiscencias de nuestros viajes a Israel, donde los olores y sabores de esas callecitas fueron los impulsores de JARIF FALAFEL TRUCK.»

¿Por qué crees que tuvo tanta repercusión el fenómeno de los “Food trucks” en los últimos años?

«El fenómeno surge a raiz de una nueva modalidad de comer en un puesto itinerante, comidas rápidas y elaboradas, con precios accesibles. Esta es una tendencia mundial, ya que podemos encontrar «foodtrucks» en diferentes países, en gran parte del mundo. Hoy en día, ya llego al país para instalarse esta nueva movida gastronómica. En los eventos donde se presentan los «foodtrucks», tenés la posibilidad de encontrar una gran variedad de camiones que ofrecen diferentes tipos de comidas, y esto ayuda a elegir qué producto consumir, sumado a que en las ferias, siempre hay diferentes actividades, haciendo que esto se convierta en un nuevo atractivo para las salidas familiares. Además, en este último tiempo se tiene muy en cuenta la contratación de «foodtrucks» para fiestas o eventos privados, llevando un nuevo modelo de servicio a este tipo de eventos.»

¿Apuntan a algún público determinado? ¿En qué eventos o lugares creen que su propuesta funciona mejor?

«Jarif falafel truck ofrece varias opciones gastronómicas, por lo que nuestro público es bastante variado. Tenemos nuestros fanáticos del falafel, como así también los seguidores de nuestros shawarmas, y además en eventos privados agregamos comidas típicas judías como knishes, boios, varénikes, etc., brindando la posibilidad de acercar los mejores sabores, como lo hacía la bobe. Las ferias abiertas son los lugares donde funciona mejor nuestro producto, ya que hacemos conocer el verdadero sabor del falafel debido a que mucha gente desconoce este alimento que es sano, rico, y puede ser consumido por vegetarianos o veganos también.»

¿Cuáles son los mayores desafíos que encontrás en tu negocio? ¿Y las virtudes?

«Hoy, el mayor desafío es seguir mejorando nuestro producto, para llegar a un mayor público. La idea es incluir el falafel como una opción gastronómica dentro de la ciudad. A su vez, llevar estos sabores a diferentes localidades para que la gente tenga la posibilidad de conocer y disfrutar este tipo de comidas que no se encuentran con facilidad. La mayor virtud es que tenemos un producto de calidad, accesible al público, utilizando materia prima fresca y de primera calidad para lograr los mejores sándwiches, tanto de falafel como de shawarma. Nuestro foodtruck nos permite tener llegada a diferentes puntos de la provincia, como fue en Rio Cuarto (invitados por la Kehilá para Jánuka), como asi también en ferias de verano: llegamos a Almafuerte, Rio Ceballos, Villa Giardino, Alta gracia, etc., proyectando a futuro transitar las rutas del país.»

Contarnos un poco de vos en lo personal, tus aspiraciones, qué te moviliza en la vida…

«Tengo 32 años, hace ya un año que me metí de lleno en la gastronomía, anduve por muchos otros rubros hasta que descubrí mi pasión por cocinar; vengo de una familia en la que la cocina judía forma parte del día a día, y eso ayudó a la hora de encarar este nuevo proyecto. En las reuniones o juntadas, siempre fui el cocinero designado, intentando satisfacer las exigencias a la hora de comer, incluso con platos elaborados, como en un asado con amigos (estos son los más exigentes para conformar). Trabajé muchos años en el rubro de seguridad, tuve mis negocios, y hoy en día, estoy enfocado en hacer  grande a Jarif, para que el día de mañana se pueda incorporar este tipo de comidas a la cartera gastronómica de la ciudad.»

¿Cómo ves a los microemprendimientos en la actualidad? ¿Es una buena oportunidad para los jóvenes?

«Siempre es un buen momento, lo más importante es la seguridad de cada uno a la hora de emprender, y sobre todo la idea que vayan a llevar a cabo, ya que si es algo novedoso, es redituable y los motiva día a día, ¡es ahí donde tienen que ir para adelante con su proyecto! Hay que ser insistente y no bajar los brazos, ya que a la hora de emprender algo nuevo, genera miedos, pero hay que superarlos hasta que se empiecen a ver los resultados.»

¿Recordás tu paso por el Colegio Israelita? ¿Influyó de alguna manera en lo que sos hoy?

«Mi paso por el colegio es el mejor y lo recuerdo con mucho cariño, aunque calculo que para algunas preceptoras o morot, ¡no sé si será igual! Ahí me formé con los valores que nos trasmitieron desde kitá de 3 hasta el último día en el secundario; ahí también formé el grupo de amigos que hoy en día me apoyan en este proyecto, y con los cuales seguimos compartiendo momentos juntos.»

Si pudieras aconsejar o transmitir algún «secreto» a jóvenes que proyectan algún emprendimiento propio y van a leerte ahora, ¿Qué les sugerirías?

«No todos los emprendimientos son fáciles de llevar a cabo, hay que moverse, informarse, modificar, y buscar la forma para que salga todo bien. Muchas veces hay tropiezos, pero es ahí cuando tenemos que levantarnos con más fuerza y buscar la forma de mejorar. Lo más fácil es bajar los brazos, pero ahí está en cada uno la insistencia y la motivación que tengamos para no aflojar y seguir para adelante. Muchas veces la parte económica frena emprendimientos, ¡pero no hay que darse por vencido y buscar las formas de llevarlo a cabo si se está convencido con el proyecto!»

JARIF FALAFEL TRUCK

https://www.facebook.com/Jarif.FalafelTruck/

Contacto:
0351 – 594-2421
3512300314

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¡¡MAZAL TOV!!

No era una jupá ni un brit milá. No era una graduación ni un logro profesional. Fue Judaísmo a la carta. Sucede que el sábado ...
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