El profesor de Geografía del secundario, Abraham Carreño, fue seleccionado para formar parte de Learkiv 2026, programa de Keren Kayemet LeIsrael (KKL).
Learkiv es un programa del departamento de Educación de KKL que invita a educadores de la Red Escolar Judía Latinoamericana a diseñar proyectos interdisciplinarios que conecten a los estudiantes con los desafíos del presente, fortaleciendo al mismo tiempo el vínculo con Israel y con la identidad judía contemporánea.
Volvió hace algunos días a Córdoba y trajo consigo una experiencia inolvidable, marcada por ideas de sustentabilidad y aprendizajes sobre identidad judía.
En ese mismo marco asistió al Congreso Mundial de Educación Judía, que también se desarrolló en Israel, entre el 7 y el 14 de julio.
El programa fue una propuesta de formación pedagógica que combinó seminarios virtuales con un itinerario educativo internacional.
Enfocado en la sostenibilidad y la narrativa sionista como articuladores didácticos, los asistentes al evento compartieron sus inquietudes, sus aprendizajes adquiridos como docentes y pudieron valorar el intercambio en territorio.
Formación pedagógica y marco del programa
A su regreso, Abraham destacó las vivencias que experimentó durante el congreso al que asistió
«El congreso del KKL en Israel es una parte, desde ya no menor, muy significativa, de un programa en el cual se enmarca, que es Learkiv. Learkiv significa en hebreo unir, integrar, enlazar. Este programa busca brindar herramientas y formación a educadores de escuelas judías en la diáspora”, comentó.
Abraham dijo haber sentido que “Israel se acercó a nuestros estudiantes» a través de esta posibilidad de estar presente durante el congreso y vivir la experiencia Learkiv 2026.
Otro de los puntos que le llamó la atención al profe fueron los ejes temáticos que guiaron la capacitación previa y los seminarios.
«Este programa plantea dos ejes. Por un lado, la sostenibilidad como ética del futuro. ¿Qué significa esto? En el sentido de Tikún Olam de poder transformar el mundo para mejorarlo y adecuarlo a las generaciones que vendrán”, expresó.
Abraham remarcó la importancia que tiene este aporte en un contexto en el cual las economías del mundo y los procesos productivos “infligen daños al medio ambiente”.
“Fue muy importante poder aprender del modelo israelí. Ante estas situaciones que se dieron en la tierra de Israel, el pueblo judío dio respuestas creativas e innovadoras, para subsanar daños a la naturaleza«, enfatizó el profesor.
Y agregó: “El otro eje que se nos planteó a los educadores de escuelas judías fue la importancia de llevar a cabo, pedagógicamente hablando y en las escuelas de la diáspora, el sionismo como parte de nuestra identidad y como una narrativa activa«.
El recorrido en Israel: ecología, innovación y memoria
En el contexto del Congreso Mundial de Educación, Abraham pudo realizar visitas de campo a lo largo del país.
«Fue una semana intensa, del 7 de julio al 14 de julio. En lugar de tratarse de diferentes seminarios expositivos sobre diferentes temas, constó sobre todo de recorridos por el país. Pude visitar diferentes lugares que tienen que ver con los ejes del programa. Es decir, sobre sostenibilidad y sionismo como identidad y narrativa activa», recordó.
Durante estas jornadas, la delegación conoció múltiples proyectos ambientales, sociales e históricos.
«Los primeros días, martes y miércoles, visitamos centros forestales, visitamos el Arboretum Nacional Ilanot, fundado en los años 50. También estuvimos en el centro forestal Saade Lavi. En este centro en particular, plantamos un árbol a nombre de América Latina”, dijo sin disimular la emoción que le provocó esta acción a él y a sus acompañantes.
Y agregó: “Tuvimos el privilegio de llenar nuestras manos con la tierra de Israel para plantar esos árboles».
El itinerario incluyó además espacios dedicados a la equidad social, la tecnología aplicada y la historia reciente.
«Visitamos, en la localidad de Beit She’an, una de 10 Casas de la Excelencia (la de América Latina) construidas por KKL con aportes solidarios de la diáspora en lugares de la periferia de Israel. La idea que nos propuso el KKL fue disminuir esas diferencias sociales entre periferia y centro”, contó.
«Ese mismo día, visitamos el Kinneret Innovation Center. Es un edificio en el cual conviven diferentes organizaciones, que van desde empresas privadas vinculadas a la producción agraria, hasta empresas dedicadas a la innovación industrial y Organizaciones No Gubernamentales como el KKL. También hay algunas oficinas estatales», relató.
La experiencia de Abraham continuó en la ciudad de Sderot, brutalmente atacada por los terroristas el 7 de octubre de 2023, durante el festival Nova. Hoy KKL estableció allí sitios de memoria.
El aporte a la diáspora
Esos días también visitaron la Universidad Hebrea de Jerusalén. “Tuvimos sesiones de trabajo en las cuales intentamos esbozar el proyecto educativo que queremos traer a nuestra comunidad educativa en la diáspora”, contó Abraham.
El trabajo final del programa Learkiv consiste en llevar a cabo un proyecto de investigación junto a los estudiantes de las escuelas.
Al evaluar el alcance del programa en su labor en el aula y en su propia trayectoria, Abraham concluyó: «A nivel personal me sentí agradecido profundamente con la comunidad judía de Córdoba, y en especial con el Colegio San Martín, que me acercaron a esta iniciativa, que pensaron en mí para participar del programa Learkiv y viajar a Israel”.
Y dijo: “Siempre trato de hacer análisis comparativo con Israel para ver cómo se abordan allí los diferentes desafíos a nivel desarrollo económico y cuidado del medio ambiente, y esta experiencia me aportó muchísimo».
«Fue un viaje muy significativo. Viví muchísimas emociones, muy profundas. La familia de mi madre desciende de un judío español converso, forzado al cristianismo; es el antepasado que inaugura el linaje en América. Por eso, para mí, trabajar en el colegio israelita San Martín ya es algo maravilloso, porque me acerca a mi propia identidad».






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