Las kitot de primer grado se mudaron al laboratorio para vivir una experiencia memorable. En el marco de la próxima feria CREAR, que pronto unirá a los tres niveles del Colegio Israelita de Córdoba, las y los alumnos se convirtieron en auténticos «Pequeños científicos del mar».
Este proyecto, que nació tras el exitoso streaming emitido desde el fondo del océano por CONICET y el
Schmidt Ocean Institute (revivir aquí), busca despertar la conciencia ambiental.
“Queremos que los y las chicas de primero pasen de ser meros espectadores a involucrarse en el estudio, el conocimiento y la protección del planeta, desde la más primera edad”, puntualizaron las morot.
Hipótesis y lupas en acción
Tras haber investigado a fondo al pulpo en una primera etapa de este mismo proyecto, ahora llegó el turno de un ser fascinante: la estrella de mar.
Antes de ingresar al laboratorio, los chicos plantearon sus propias hipótesis: ¿Tienen ojos? ¿Tienen boca o nariz?
Con lupas e instrumentos de precisión, las y los investigadores analizaron cada detalle, derribando mitos y asombrándose al descubrir la verdadera anatomía de este animal.
El método científico en primer grado
La experiencia no fue solo de observación; los estudiantes aprendieron y aplicaron los pasos rigurosos que guían a la ciencia.
Lo primero que hicieron fue plantear sus hipótesis. En conjunto, imaginaron a partir del conocimiento previo cómo podría ser el ejemplar.
Luego pasaron a la observación. Con la guía de Martín Susevich, pudieron ver de cerca y registrar con herramientas específicas, junto a las morot Belu y Dani.
Más tarde sacaron sus propias conclusiones. Lo que hicieron fue contrastar lo aprendido con todo el ejercicio que hicieron en las kitot y en la sala de laboratorio.
“Ver sus gestos de sorpresa al validar sus descubrimientos fue, sin dudas, el momento más hermoso de la jornada”, comentaron las docentes.
El próximo paso: guardianes del océano
El viaje marino no termina acá. En las próximas semanas, el proyecto sumará una perspectiva social y de género, destacando el rol de las mujeres científicas en la historia.
Además, los alumnos estudiarán las leyes actuales de protección ambiental.
¿El gran cierre? Los chicos encarnarán a los y las científicas del CONICET, proponiendo sus propias ideas para cuidar nuestros océanos.
¡Un orgullo total para nuestra comunidad escolar!
Mirá cómo trabajaron los y las estudiantes en esta galería:



















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